El caso del exentrenador Petr Vlachovský desató alarmas sobre la seguridad en el entorno del fútbol femenino. El técnico fue sancionado de por vida tras descubrirse cámaras ocultas en los vestuarios de sus dirigidas. La UEFA aplicó su reglamento disciplinario con el fin de erradicar este tipo de conductas abusivas.
La gravedad del asunto aumenta debido al historial y los cargos previos que acumulaba el técnico. En mayo de 2025, la justicia checa lo condenó penalmente por registrar imágenes íntimas de sus jugadoras. El expediente detalla que una de las víctimas afectadas por las grabaciones era menor de edad.
El castigo impuesto borra cualquier posibilidad de que Vlachovský vuelva a ejercer cargos deportivos. La UEFA instó a la federación de la República Checa a retirar cualquier credencial vigente del implicado. Al mismo tiempo, gestiona ante la FIFA una prohibición internacional para blindar otros mercados deportivos.
La situación reavivó el debate sobre la supervisión de los profesionales a cargo de equipos femeninos. Vlachovský también tuvo bajo su dirección a la selección nacional sub-19 de su país. El sindicato de futbolistas FIFPRO celebró la medida y exigió mantener la protección de las jugadoras como prioridad absoluta.









